martes, 13 de marzo de 2012

Chips RFID

Cuando algunos expertos en informática declaran que vamos camino hacia la formación de una sociedad cada vez más controlada a través de las máquinas, a algunos les suena exagerado… pero pensar que ya se está proponiendo implantar chips bajo la piel para controlar a personas con problemas mentales o a quienes cometan delitos menores, o incluso a niños.

Según Wikipedia, “Los chips RFID implantables, diseñados originalmente para el etiquetado de animales se está utilizando y se está contemplando también para los seres humanos. Applied Digital Solutions propone su chip “unique under-the-skin format” (formato bajo-la-piel único) como solución a la usurpación de la identidad, al acceso seguro a un edificio, al acceso a un ordenador, al almacenamiento de expedientes médicos, a iniciativas de anti-secuestro y a una variedad de aplicaciones. Combinado con los sensores para supervisar diversas funciones del cuerpo, el dispositivo Digital Angel podría proporcionar supervisión de los pacientes.”

The Washington Post nos trae un tema muy polémico. El chip RFID, llamado también “la marca de la bestia” por muchos estudiosos de La Biblia y seguidores de las nuevas tecnologías, ha sido el foco de atención de la Cámara de Delegados de Virginia en los Estados Unidos, quienes están buscando la forma en que una ley proteja a los empleados de las empresas y agencias del gobierno, para que no se les implante este chip.

Según estudiosos de La Biblia, habrá un nuevo orden mundial en un futuro cercano y no se podrá comprar ni vender sin tener la marca de la bestia, la cual, en este caso, sería un chip implantado bajo la piel, aunque se especifica, según las escrituras, que sería en la mano derecha o en la frente.


La marca de la bestia, instrumento de control del anticristo o si desean llamarlo, chip RFID está relacionado al próximo video que hemos encontrado sobre este tema.



Un bloque de científicos ha propuesto “genetizar” los chips para protegerlos de violación intelectual. La idea es embeberles su propio y único código de nanoseguridad que saldría impreso desde la oblea.


La iniciativa radica básicamente en el establecimiento de un modelo basado en el reconocimiento y análisis forense del ADN para diseñar un sistema de sellado singular que trabaje con un único e irreproducible código de nano-seguridad para reducir las acciones ciber-delictivas en la industria global de los chips, valorada en los 300 mil millones de dólares en términos comerciales.


La Pesadilla de Orwell


“Un Chip para gobernarlos a todos. Un Chip para encontrarlos, un Chip para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas, en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras”.


Poema del Anillo “Sólo la esclavitud es gratis”.


Taylor Caldwell

¡No te pongas el chip!

Eso es lo más importante y a lo que debemos negarnos rotundamente desde el principio. El aparato se llama Chip RFID (identificación por radiofrecuencia) y sirve para almacenar y recuperar datos a distancia. Es capaz de transmitir la identidad de un objeto mediante ondas de radio, sin que se necesite un contacto directo entre el emisor y el receptor. Esta tecnología se utiliza actualmente para realizar el seguimiento de diversos tipos de productos (como neumáticos, prendas de vestir…), documentos (como tarjetas de crédito, pasaportes…) y animales (como mascotas). Si no resulta ya ciertamente inquietante el uso de la tecnología RFID en todo tipo de cosas, el verdadero problema surge al hablar de su implantación en seres humanos. El chip RFID tiene dos funciones básicas:


1. Tener en un registro digital toda la información y la localización de cada sujeto vivo sobre el planeta.


2. Suprimir el dinero en metálico y hacer que todo el entramado social gire en torno a las interacciones con estos chips.


Estas son las características del actual chip implantable:


Si a la gente le dices que va a implantársele un chip del tamaño de dos granos de arroz que llevará su dinero e indicará en todo momento a un ordenador su posición y sus datos personales por radiofrecuencia, se echaría las manos a la cabeza, gritaría “¡Gran Hermano!” y se revelaría inmediatamente contra su uso. Por eso, la forma de introducirlo es paulatina y palatina


Es bien sabido que uno de los objetivos más importantes del famoso Club Bilderberg (grupo formado por una élite de empresarios, banqueros y casas reales) es la implantación de estos chips RFID en seres humanos.el objetivo definitivo, es “colocar un chip RFID a todo el mundo y tener toda la información y el dinero en esos chips, y si alguien quiere protestar o ir en contra de lo que se quiere entonces sólo apagaran sus chips”. .


No se dejen engañar por las supuestas ventajas del chip que enumerarán continuamente por la televisión y los principales medios de comunicación. Lo harán ver como necesario de las maneras más inverosímiles , pero es mentira. Hay que entender que la televisión ofrece una versión de la realidad que obedece al sistema y justifica las acciones de una élite extraordinariamente pequeña de individuos acomodados en la cima de la pirámide, desde donde observan el mundo tal como gárgolas de piedra.. No somos ganado, no somos autómatas. Al menos no todos, de momento.


Cómo introducirlo y dónde ha sido ya introducido


La Verdadera Historia del Club Bilderberg, “la primera referencia a microchips implantables apareció en agosto de 1998, cuando la BBC informó acerca de la primera implantación humana de microchips”. Pero sin duda el auténtico despliegue informativo acerca de este tipo de tecnología comenzó a partir de… Justo después de la masacre del 11-S. Las noticias sobre chips controlados por radiofrecuencia empezaron a borbotar a partir de diciembre de 2001.


Los principales medios del mundo llevan más de diez años usando el chip, acostumbrándonos a él y mostrándonos sus virtudes. . Están implantando este tipo de chips en sectores débiles de la población como presos, vagabundos, enfermos, empleados de empresas, personal militar, niños y jóvenes.

Hay muchas maneras de inducir el entusiasmo por el chip, como el paso hacia una sociedad sin dinero en metálico. “El dinero en metálico nos garantiza intimidad y anonimato, o lo que es lo mismo, libertad. Todos nosotros podríamos conseguir que los bancos del mundo quebraran con sólo sacar simultáneamente el dinero que tenemos depositado en ellos. El gobierno sabe que para controlar, vigilar y seguir la pista de la población debe suprimirse el dinero en efectivo”. Y añade que “una vez el dinero haya desaparecido y la población en general acepte las tarjetas inteligentes y se consolide el sistema de chips electrónicos, el Nuevo Orden Mundial se inventará un sinfín de problemas en el sistema de las tarjetas electrónicas, como por ejemplo que la personas a veces tendrán que hacer frente a que su dinero esté perdido en el aire a causa de desgraciados, pero inevitables, errores informáticos. Tras meses de retraso, llamadas telefónicas y acciones legales, los bancos devolverán la suma de dinero que le corresponde a su legítimo dueño, que se habrá encontrado repentinamente. Se nos informará de que nuestras nuevas tarjetas se pueden robar o perder con facilidad y, si eso sucede, no podremos hacer funcionar o llevar a cabo transacciones de un modo seguro”.




Parece ciencia ficción Pero hasta ahora 2.000 personas han sido implantadas con chips RFID de la corporación VeriChip. La empresa identifica a 45 millones de estadounidenses como su público objetivo, comenzando con enfermos de alzheimer y pacientes con diabetes.


Los chips RFID ya se encuentran en todos los pasaportes. Dicen que la implantación de estos dispositivos pretende aumentar la eficiencia de las máquinas en la lectura de datos biométricos. El experto en seguridad Bruce Schneier estima que “es una amenaza clara tanto para la seguridad personal como para la privacidad. Simplemente, es una mala idea”. Pakistán ya ha comenzado a expedir pasaportes con etiquetas RFID. El Estado de Virginia ha pensado en poner etiquetas RFID en los carnets de conducir con el objetivo de que los oficiales de policía realicen comprobaciones más cómodamente. La Asamblea General de Virginia también espera que cueste mucho más obtener documentos de identidad falsos. La idea fue apoyada, como no, por el hecho de que varios terroristas del 11-S tenían carnets de conducir de Virginia falsos. Sin embargo, la American Civil Liberties Union dijo que “además de ser un riesgo para la privacidad y la libertad, la propuesta del RFID no habría entorpecido a los terroristas, dado que la documentación falsa que portaban era válida, pues eran documentos oficiales obtenidos con otra identificación falsa El chip colocado bajo la piel, ya ha sido implantado en muchas personas bajo los más variados pretextos. estos chips atroces serán impuestos porque la propia gente los demandará, las campañas publicitarias mostrarán que están de moda y que todo el mundo los lleva. En un futuro muy cercano, “colocarse un chip será visto como algo positivo socialmente gracias a una diversidad de técnicas desplegadas por parte de los medios de comunicación



Según Wikipedia, “Applied Digital Solutions (propietaria de VeriChip) propone su chip unique under-the-skin format (formato único bajo-la-piel) como solución a la usurpación de la identidad, al acceso seguro a un edificio, al acceso a un ordenador, al almacenamiento de expedientes médicos, a iniciativas de anti-secuestro .


El Baja Beach Club en Barcelona utiliza un Verichip implantable para identificar a sus clientes VIP, que lo utilizan para pagar las bebidas y disfrutar de algunas ventajas. Éstos pueden saltarse las colas de entrada, reservar una mesa y utilizar el salón VIP.

La no cooperación



Todas estas evidencias nos muestran cómo la implantación de chips RFID y su popularización es algo completamente pensado y programado. No ha surgido de casualidad.


Muchos intelectuales, escritores y periodistas nos están avisando de que el asunto del chip se encuentra en una fase muy avanzada. Pronto bastará con provocar (o inventar) los problemas y las crisis adecuadas para que el mundo clamé por la implantación del maldito chip RFID nanométrico y un Nuevo Orden Mundial que nos proteja. El objetivo, evidentemente, es que la mayoría se lo implante de forma voluntaria, porque saben que de lo contrario el plan de la Luna Roja no podría llevarse a cabo.


No hace falta matar banqueros ni quemar McDonalds, simplemente hay que negarse y no colaborar. Nuestra obligación es difundir la información que conocemos y la no cooperación pacífica con el sistema. No cooperar