jueves, 10 de octubre de 2013

Los Periféricos Miércoles 9 Octubre 2013


  Que hablaron el presidente Mujica y Aerosmith
                                     En diálogo con Espectador.com Florencia Tenzer, intérprete del encuentro entre el presidente José Mujica y los integrantes de Aerosmith, relató cuáles fueron los temas tratados. La marihuana, el pasado del mandatario, y hasta la costumbre de aplaudir los atardeceres en Uruguay fueron parte del diálogo.
                                        Sobre las 18 horas del martes, el habitual paisaje de la Torre Ejecutiva se vio alterado. Decenas de fanáticos se agolparon en la puerta de la Casa de Gobierno para ver de cerca a los integrantes de la mítica banda de rock Aerosmith.
Por el tumulto que se produjo a la llegada, luego del encuentro de dos horas que mantuvieron junto al primer mandatario, “se le buscó la vuelta” para que Steven Tyler, Joe Perry y Brad Whitford salieran por una puerta alternativa.
Luego del diálogo entre Mujica, el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, y los ilustres visitantes, Florencia Tenzer, intérprete contratada por la producción del evento, relató a Espectador.com la admiración de los veteranos rockeros para con el presidente.
                                         “Admiran mucho al presidente. Joe en particular había leído una biografía de Mujica y estaba interesado en saber lo que había sido su vida, desde el tema de las flores en su granja a su vida cotidiana. Le preguntaron por su pasado como guerrillero, de cómo llegó a ocupar el cargo al que llegó, y hasta le pidieron que les recomiende libros”.
Consultada sobre qué textos le había recomendado el presidente Tenzer explicó que “en realidad quedaron en que se las iban a pasar por mail, para ver qué versiones encontraban en inglés”.

Según contó la intérprete la charla fue muy distendida. “Hablaron de todo un poco”, desde temas políticos a temas de todos los días.
                                        Y la regulación del mercado de la marihuana, por la notoriedad que ha tenido en el extranjero, no podía faltar entre los temas de actualidad de Uruguay tocados.
“Del tema de la marihuana sí se habló. Mujica preguntó si estaban al tanto del tema de la legalización de la marihuana en nuestro país, dijeron que sí. Se les contó en qué consistía, cuál era la idea del proyecto, y bueno, manifestaron estar de acuerdo completamente. Expresaron cómo esto era un inicio en la guerra contra el narcotráfico, cómo prohibiendo la marihuana se podría evitar en un futuro el contrabando y la prohibición de otras sustancias”.
Tyler, dijo Tenzer, se quedó “azorado de lo que fue la entrada a Presidencia, por cómo lo agarraban las fans y no lo soltaban. Después decía de que alguna manera entendía eso, de cómo la gente imaginaba lo que eran sus vidas”.
                                    En realidad, le explicó el vocalista de la banda a Mujica, su vida tranquila. “’Tenemos una vida de chicos de campo’, le dijo, y le contó que todos huían a sus casas de veraneo cuando tenían la posibilidad, que huían de las grandes ciudades, salvo cuando tenían que dar un concierto”.
¿Y Mujica de ellos sabía algo?, le consultó Espectador.com a la intérprete. “No mucho, salvo que eran una gran banda de rock. De hecho le preguntaron si conocía algunas de sus canciones y él respondió que en el día de ayer había escuchado 42 canciones de tango. ¡Ellos se mataron de la risa!”.
 El encuentro empezó en el despacho de Mujica, donde conversaron alrededor de una hora. Luego se trasladaron para otro salón y le hicieron entrega de una guitarra que firmaron todos los integrantes de la banda.
Mujica, por su parte, “les regaló unos libros con fotos aéreas de los campos, de Uruguay, de vistas de lo que era nuestro país”.
En un momento Tyler vio el sol cayendo, y pidió para verlo desde la ventana.
Nos trasladamos todos para el otro salón y le contamos como anécdota que en este país se aplaude la caída de un sol como ese. Sonrieron e inmediatamente empezaron a aplaudirlo junto con el presidente”, dijo Tenzer.
                                           De Uruguay no conocen mucho, porque llegaron a la madrugada y no habían salido hasta la tarde de este martes.
“Me preguntaron por la peatonal Sarandí, para hacer shopping mañana. Les conté dónde podían ir”, dijo la intérprete, aunque por el entusiasmo de los fanáticos hoy quedó demostrado que pasear por Ciudad Vieja será una misión imposible.


                                         El papelón que no fue: Mujica estuvo a punto de confundir a Steven Tyler con Mick Jagger
                                          La banda de hard rock Aerosmith, el día antes del recital en el Estadio Centenario, visitó al presidente uruguayo José Mujica durante dos horas en Torre Ejecutiva, alrededor de las 18 horas. Durante el encuentro, la banda mostró su admiración por el presidente, al que destacaron como luchador por la libertad que además dona gran parte de su salario. Finalmente, los integrantes de Aerosmith le regalaron a Mujica una guitarra autografiada, mientras que él les obsequió un libro con los principales atractivos turísticos del país... Hasta aquí los hechos tal cual ocurrieron. Sin embargo, esta actividad estuvo a punto de convertirse en un bochorno de proporciones bíblicas, debido a que Mujica, hasta minutos antes del encuentro, estaba convencido de que la entrevista era con Mick Jagger y los Rolling Stones. El presidente se habría excusado con su círculo más íntimo con la siguiente frase: “¡Qué querés! Los dos tienen casi mi edad, son rockeros y de boca grande. Cualquiera se confunde...”
                                                   Fuentes muy cercanas al poder ejecutivo, generalmente bien informadas, comentaron a este medio que se estuvo muy cerca de cometer un error de repercusión mundial. José Mujica, convencido de que el encuentro era con Mick Jagger, atravesaba el pasillo que llevaba al despacho (donde ya esperaban los integrantes de Aerosmith) con un ejemplar de December's Children (And Everybody's) de los Rolling Stones. Su intención era lograr que “Jagger” firmara el disco, para luego subastarlo en beneficio del Plan Nacional de Integración Socio-Habitacional Juntos. Una rápida acción del Prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, impidió que el popular Pepe ingresara al lugar de encuentro con el disco de 1965 de la estelar banda británica.
                             Finalizado el encuentro con "Los chicos malos de Boston", Mujica justificó su equivocación a su círculo más cercano: “Ta, casi la embarro, pero ustedes saben que, como dicen los chiquilines, el rock no es mi palo. 'Aerosmí', 'Rolinstón', ¡yo que sé! Aparte, ¡qué querés! Los dos tienen casi mi edad, son rockeros y de boca grande. Cualquiera se confunde...” generando las carcajadas, lágrimas y aplausos de su entorno, a pesar de que el chiste no parece tan gracioso.
                        Consultada sobre la posibilidad de sancionar a los encargados de controlar el protocolo y filtrar las acciones del presidente por el descuido, nuestra fuente no pudo contestar ya que debió ser retirada por una emergencia médica móvil con un cuadro de ahogo por risa y colección salival crónica.

Un video de Colección !!
                                                                   Mujeres periodistas repudian actitud del Turco Abdala
                                       El panelista de Esta boca es mía escribó una dura respuesta a una crítica de una periodista de Búsqueda que encendió a muchos. La Red de mujeres periodistas sacó un comunicado de repudio a su actitud 
                                         Abdala está en el medio de una fuerte polémica debido a la durísima respuesta que escribió a una crítica de su libro publicada en el semanario Búsqueda y firmada por la periodista Laura Gandolfo. Un comunicado de la Red de mujeres periodistas (integrada por 450 profesionales) difundido la noche este martes repudia la actitud del expolítico y panelista de Esta boca es mía y manifiesta su confianza en las medidas que adopte al respecto la Comisión de Género de APU (Asociación de la Prensa Uruguaya)
                                               Los hechos: Abdala publicó recientemente El bótox que el alma pronuncia, un libro en clave de humor sobre la idiosincracia nacional. En la última edición de Búsqueda, Gandolfo escribó una crítica al texto cuyo título tildaba de "payaso maníaco" al autor y que molestó profundamente a Abdala. 
                                                  El "exsoldado del Foro Batllista" utilizó la red social Facebook para responderle. Bajo el título "Dos formas de mandar a la mi... a Laura Gandolfo" descarga su enojo. En una primera versión ofrece una respuesta que cuestiona duramente la crítica y a su autora pero en términos "diplomáticos protocolares", como dice. El segundo texto, en cambio, está cargado de acidez. "Miro tu foto en Linkedin y advierto que muy agraciada no eres...", asegura por ejemplo sobre Gandolfo. Luego hace suposiciones e ironiza sobre los gustos culturales de la periodista. 
Tales manifestaciones provocaron la reacción de decenas de colegas en las redes sociales. Adela Dubra (Radio Sarandí) también trató el tema en su ciclo Viva la tarde y se solidarizó con Gandolfo, al igual que Pilar Teieiro (Canal 20) y Florencia Pereira (El Espectador), entre otras y otros. 
                                           La Red de mujeres periodistas publicó la noche de este martes un comunicado en el mismo sentido. "La Red de Mujeres Periodistas del Uruguay, que nuclea a más de 450 profesionales y estudiantes de la comunicación, manifiesta su rechazo y preocupación ante los ataques que ha recibido la colega de Búsqueda Laura Gandolfo de parte de Washington Abdala como consecuencia de la crítica que la periodista escribió sobre su último libro", comienza el texto.
Y añade: "Consideramos que cuando los argumentos son sustituidos por referencias al físico de quien critica- como hace Abdala- estamos ante un ataque teñido de misoginia y violencia que repudiamos".
  Fiorella Delgado es la diosa del sexo
                                                La Chica Feyvi presenta "el primer día nacional del sexo".
La infartante Fiorella Delgado fue convocada para una campaña muy particular. Distintas marcas vinculadas al área sexual se pusieron de acuerdo, y surgió la iniciativa. A partir de esta semana, el segundo viernes de octubre de cada año se celebrará el "día del sexo".
Las marcas vinculadas a esta propuesta buscan "generar una movida social y comercial que revitalice el rubro y genere una sinergia positiva en el mercado", según afirman en un comunicado. Y para representar esta movida, la figura elegida fue la de la escultural Fiorella Delgado.
La mediática se hizo conocida como la más reciente Chica Feyvi y posteriormente como integrante de Sé lo que viste en televisión, y Medianoche con las estrellas en radio. Hoy es la imagen del "día del sexo", la campaña mediática más hot del momento.

                                                                                     Extremo cuidado
el dolor de las víctimas de delitos “se transforma en un motor político que fomenta el miedo y las soluciones extremas”
                               Se presentó ayer en el Paraninfo de la Universidad de la República (Udelar) el libro Los sentidos del castigo: el debate uruguayo sobre la responsabilidad en la infracción adolescente, una obra coordinada por Carolina González Laurino, Sandra Leopold Costábile, Laura López Gallego y Pablo Martinis. Además de trabajos de ellos, la investigación contiene análisis de Daniel Fessler, Rafael Paternain, Carlos Uriarte, Clarisa Flous, Alejandra Padilla y una presentación de Luis Eduardo Morás, quien colaboró como asesor del proyecto. 
                                        Se trata de otro libro de la colección Artículo 2, una iniciativa de la Udelar que, en cumplimiento de su Ley Orgánica, creó el Fondo Universitario para contribuir a la comprensión pública de temas de interés general, para financiar proyectos con esos contenidos que se presenten ante la Comisión Sectorial de Investigación Científica.                                          
                                    Morás señaló lo oportuno de la investigación “en un momento en el que se están discutiendo iniciativas que tienen que ver con el tema”, como la del Poder Ejecutivo que, por medio de la creación de un Código Penal Juvenil, plantea “duplicar las penas” para los menores de 18 años, así como “la realización de un plebiscito para bajar la edad de imputabilidad penal”. Morás dijo que el libro se puede dividir en “tres planos”: los sujetos, los contextos y los discursos y las políticas que se formulan acerca del tema.
 El sociólogo se refirió a contenidos del libro que ubican la preocupación por los “adolescentes infractores” ya durante las dictaduras de Máximo Santos y Máximo Tajes, sobre fines del siglo XIX. Para Morás “es asombroso” que los discursos, “de ahora, con los de antes, podrían ser intercambiables”, a pesar de la distancia en el tiempo. Aparece en 1906, durante la primera presidencia de José Batlle y Ordóñez, la “preocupación por el aumento de los delitos cometidos por adolescentes”, agregó.
Entre las teorías que “se tejen para interpretar los actos” cometidos por los adolescentes infractores, Morás consideró que “ha desaparecido el tema de las condiciones sociales y aparece la teoría de la elección racional”, que se ejemplifica con la frase “robar es un boleto”.
                                                           “Las instituciones aparecen como puertas giratorias y se provoca la idea de que el costo de delinquir es muy bajo”, añadió. Sin embargo, explicó que los educadores y trabajadores sociales que trabajan con adolescentes y jóvenes en esta situación “no convalidan la teoría de la elección racional”. Luego mencionó también la “teoría de la marginalidad cultural”, que genera “afirmaciones tajantes y generalizadoras”, como “ahora no roban para comer” o “no trabajan porque no quieren”. Morás explicó que hay que tener en cuenta que hubo “procesos de larga data” en los que las personas “perdieron todo contacto con el mundo formal y se adaptaron a las situaciones sucesivas de crisis”.

                                                              Jóvenes sin-sin
                                                     Haciendo referencia al trabajo de Paternain denominado “Los laberintos de la responsabilidad”, Morás dijo que la noción de responsabilidad de los adolescentes no se puede pensar “sin una corresponsabilidad de los adultos”. Para Morás “estamos bombardeados por dos crisis, la de la familia y la de la educación”, y ambas representan una “crisis de la responsabilidad de los adultos sobre los adolescentes”. El sociólogo opinó que “los jóvenes ni-ni son los sin-sin, sin escuela y sin empleo”, y que en los últimos años las instituciones de rehabilitación se reforman y cambian de nombre, pero “vuelven a las prácticas de siempre”.
                                                  Luego se refirió al discurso hegemónico conservador, que sigue siendo “el mismo de siempre”, informó que desde el retorno de la democracia se plantearon “no menos de una docena” de proyectos de ley para bajar la edad de imputabilidad penal e invitó a leer la exposición de motivos de iniciativas de ese tipo presentadas en 1985 por el senador blanco Dardo Ortiz (Herrerismo) y en 1986 por el diputado colorado Pablo Millor (Unión Colorada y Batllista), porque presentan los mismos argumentos que se plantean actualmente.

                                                   Finalmente, Morás opinó que “el dolor de las víctimas se transforma en un motor político que fomenta el miedo y la búsqueda de soluciones extremas”, y señaló el “escalonamiento” de la victimización, que genera que parezca que “hay dolores más importantes que otros”; por ejemplo, el de un comerciante asaltado parece de mayor magnitud que el de una víctima de violencia doméstica. “Se construyen determinados dolores que luego impulsan políticas de seguridad que se focalizan en el adolescente infractor”, añadió. Morás dijo que la muerte en 1955 del estudiante de Medicina Gustavo Volpe, que persiguió a un delincuente que lo terminó asesinando, llevó a la formación del Movimiento Nacional Gustavo Volpe, cuyos objetivos son la promoción y atención a la infancia y adolescencia en desventajas socioeconómicas. “Ese grupo de víctimas del delito terminó haciendo algo mucho mayor que una marcha. Esas iniciativas ahora no existen”, concluyó Morás.

Nos acompañó la música de :


jueves, 3 de octubre de 2013

Los Periféricos miércoles 2 de octubre 2013.-

 Visto desde afuera, el jazz se puede considerar una música elegante, incomprensible, snob o incluso aburrida. Aquellos que saben disfrutarla son conscientes que no hay nada más alejado de la realidad, y que si bien los distintos géneros dentro de este estilo de música pueden llegar a ser abismalmente diferentes, muchas veces la grandeza reside en una cuestión de matiz.
                                De avanzada edad, y larguísima carrera, su biografía ya es parte de la historia del jazz. Ron Carter se graduó de la escuela de música en 1959, y solo cuatro años después ya alcanzaba la fama cuando Miles Davis lo invita a tocar con su banda junto al piano de Herbie Hancock y la batería de Tony Williams.
                                     A partir de ahí sus colaboraciones no han cesado: Chet Baker, Eric Dolphy, Bill Evans, John Coltrane, Cick Corea, Thelonious Monk o Sonny Rollins son algunas de las figuras que han compartido escenario o estudio con él. Carter es fecundo, tanto que se le considera el contrabajista más grabado, habiendo colaborado en más de 2.500 grabaciones, y habiendo compuesto más de 130 temas originales.
                                 Es así que el auditorio Nacional Adela Reta estaba expectante para ver a una leyenda viva que apareció emanando tranquilidad, con esa sonrisa canchera que tantos jazzmans dibujan en sus caras, espigado, envidiablemente elegante y apoyado en un bastón.
                                   Ron Carter saludó con voz de locutor de radio de programa de medianoche, y la música no se hizo esperar. Se sentó en un taburete alto y tomó su contrabajo , al piano estaba el nicaragüense Donal Vega, y a la guitarra Rusell Malone.
                                 En la intro,  para arranco con Candelight y culminó con la guitarra de Malone cantando un largo, dulce y sinuoso solo.
                                 En el segundo tema Carter continuó en un registro tranquilo, explicó que venía de Brasil y aprovechó para saludar a sus amigos brasileños
                                     My Funny Valentine vino en tercer lugar, y el primero de varios ecos de Chet Baker y Frank Sinatra, luego de 10 minutos culminó guiado por el solo del piano, para terminar en territorio brasileño con La samba de Orfeo fue la puerta por la que Carter entró de lleno al mundo de la bossa, y donde se mostró con más claridad como instrumento principal y melódico.
                                    En el último tema regresó a estándares más clásicos con Soft Winds, una pieza mucho más rítmica, que en la parte del final se aceleró y trajo aromas de Django Reinhardt.
                                                  El bis, fue con Time After Time. 
       Esto puede pasar en Bolivia; acá no"
                                     El famoso guitarrista estadounidense Al Di Meola sufrió todo tipo de contratiempos en su concierto de ayer, al punto de irse del escenario, echar a una traductora y ver cómo parte del público se retiraba de la sala
                                  En una noche para el olvido Al Di Meola demoró más una hora en empezar a tocar por graves problemas de sonido. Parte del público presente en el Sodre se retiró, otra abucheó a los organizadores, y los más fanáticos se quedaron a escuchar las quejas del músico y sus prometidas canciones.
                                      “Esto puede pasar en Bolivia, acá no”, así se lamentaba en el escenario del auditorio del Sodre el fabuloso guitarrita italoamericano que vino a Montevideo a ofrecer un show que ayer no terminó en una debacle gracias a la voluntad del músico, que se empeñó en tocar a pesar de los mil problemas técnicos que sufrió.
                                      Primero no sonaba la guitarra, después la batería, más tarde fallaron todos los micrófonos al unísono, y al final Al Di Meola  pidió por favor a los técnicos que subieran al escenario. Ahí comenzó un desfile de gente en bermudas que luchó más de una hora con cables y parlantes dándole explicaciones al músico que, exasperado, no paraba de lamentarse. “Mother Fuckers” (hijos de puta), llegó a exclamar en un momento, exasperado por la incompetencia del personal propio y ajeno.
                                          El músico se retiró tres veces de escena, pidiendo cinco minutos más de indulgencia a un público que pagó por un bochorno, y que abucheó sin saber bien de quien era la culpa.
Más tarde Di Meola hizo subir a una persona para que tradujera sus palabras del inglés al castellano, pero hasta ese intento de disculpas falló, pues la mujer en cuestión no sabía que decir, y finalmente, como hizo con varios más, Di Meola la invitó a retirarse del escenario. “Jesús crhist”, se lamento en voz alta el artista más de una vez. Finalmente, sobre las 10 y cuarto de la noche, con más de una hora de retraso, empezó la música prometida.
                                      Aunque los problemas de sonido continuaron durante todo el show. Los músicos hacían gestos constantemente hacia los laterales del escenario, pidiendo más volumen aquí o más suavidad allá. De todas formas cuando comenzaron a sonar los primeros acordes, a Di Meola se lo vio más tranquilo. Lo peor ya había pasado.ResponsabilidadesDebido a la amplia repercusión mediática que tuvo el show debido a los contratiempos, las autoridades del Sodre emitieron un comunicado deslindando responsabilidades al respecto. El documento expresa que el organismo no tuvo nada que ver con en el retraso del espectáculo, y señala que la responsabilidad es exclusivamente de la productora que organizó el concierto. También se informa que el músico no se presentó a la prueba de sonido previa al recital.
                                  Por su parte Leticia Pérez Luna, de la productora CPMU (que junto a la productora Big Show organizaron el concierto), asumió parte de la responsabilidad en lo sucedido, aunque también cuestionó la actitud del músico. "Si tenémos alguna responsabilidad por algún error humano puntual, lo asumimos. Pero también queremos decir que el artista no aceptó viajar a Montevideo en el horario matutino, por lo que llegó a la capital recién por la tarde. Después se encerró en el hotel, y pisó el Sodre recién a las 21,15 horas, cuando salió a escena. No hizo prueba de sonido, lo que llevó a que los problemas no fueran detectados antes. Si hubiera realizado la prueba, como es común, todo se hubiera evitado.", subrayó la productora.
   A la izquierda no le dio el cuero
El editorial de Alberto Grille aparecido en Caras y Caretas este viernes que critica el otorgamiento de las dos señales de televisión digital a VTV y POP TV, despertó la polémica y causó una inmediata repuesta del ex secretario de la presidencia Alberto Breccia.
PUBLICADO el Viernes 27 de septiembre, 2013
                                                El editorial aparecido este viernes en la revista Caras y Caretas donde el doctor Alberto Grille da una visión sobre el otorgamiento a VTV y al consorcio Pop –Oz Media y la revista Bla– las dos señales de televisión digital para las que había convocado a aspirantes, despertó repercusiones en el gobierno.
Grille que se manifestó decepcionado por que la decisión pone candado a la televisión por los próximos treinta años, califica la situación como “suicidio” se extraña cuando cientos de jerarcas del gobierno “sólo abren los ojos para asegurarse sus cargos en el próximo período, convencidos de que el que entra en el molinete no sale más” y se mantienen ante esto como en un profundo “letargo”.
                                            “Pero peores cosas tengo vistas, y me temo que muchas más veré”, consigna Grille al decir que considera a esta resolución como una “barbaridad” y que confirma “al menos para mí” -señala-, “la idea de que el gobierno es patético, débil, timorato, pusilánime, incapaz de afrontar decisiones que cuestionen, ni por un momento, las ideas dominantes, el poder económico y la cultura hegemónica”.
Por eso el director de Caras y Caretas señala que le cuesta creer en los discursos antropológicos sobre el nefasto rol del mercado cuando se pone la firma a “la bancarización universal y se opta por adjudicar la televisión a los proyectos más mercantiles y desideologizados, a los que el presidente considera ‘más serios’”.
Grille califica el desenlace del llamado de “fiasco”, que deja a la izquierda sin poder acceder a la televisión, entonces concluye que el llamado todo “fue un error estratégico y político injustificable” y por tanto sólo es aplaudido por El Observador.

                                           El Consorcio Pop, vinculado con los negocios de todos los canales privados y especialmente con el Canal 10, es “la menos creíble de todas las propuestas”. Ya que promete una inversión anual de 4.600.000 dólares sin presentar una inversión inicial o reservas, y afirma que sustentará su proyecto obteniendo de la publicidad comercial 7.400.000 dólares anuales en el primer año (el 5% de toda la torta publicitaria de la televisión).
“Ésta es la más optimista de las propuestas”, dice Grille, que recuerda que la Comisión Honoraria Asesora Independiente (CHAI) la objetó y en su informe de evaluación señaló ese optimismo como una debilidad notoria.

          Esta argumentación sostiene además que la ubicación de Pop en el tercer lugar de la lista de recomendaciones de la CHAI solo se corresponde con la ubicación de Pop primero en la calificación subjetiva. En la que el proyecto Fasano, que había resultado primero absoluto en los seis segmentos de calificación objetiva, quedó último; por esto Grille habla que se produjo operativamente un “despojo”.
                                   Y da algunas razones: “es que se habían comprometido con los canales privados en que no se lo darían a Fasano”. La segunda razón es que “se hizo trampa y se manipularon las resoluciones de la CHAI para que se hundiera a Fasano”. La tercera es que “se inventó una inconsistencia económica del proyecto de Fasano para negarle la adjudicación de la señal”.
Para Grille la auténtica razón, es “que claudicaron, achicaron, no se animaron a romper con el monopolio de la televisión hegemónica”.
  
  Gobierno elimina de ley de medios restricciones a la publicidad infantil
                                           Fueron suprimidos los párrafos del proyecto que limitaban los contenidos y la elaboración de los mensajes
                                                     El gobierno eliminará las principales restricciones a la publicidad infantil que presentaba el proyecto de ley sobre Servicios de Comunicación Audiovisual (ley de medios), según informó ayer al Parlamento el ministro de Industria, Roberto Kreimerman. Tras ingresar en la comisión de Industria de Diputados la redacción final del articulado, el Frente Amplio (FA) pretende votar el texto en octubre en la Cámara de Representantes y darle sanción definitiva antes de fin de año.
                                                   El artículo 32 de la ley de medios, referido a las limitaciones para la emisión de mensajes publicitarios dirigidos a niños y adolescentes, tendrá seis literales, cuando según el proyecto inicial eran 13.  
                                                   Los cambios fueron acordados entre el Ejecutivo y la bancada de legisladores del Frente Amplio, informó a El Observador el presidente de la comisión de Industria de Diputados, Carlos Varela (Asamblea Uruguay).
                                                    La nueva redacción fue entregada ayer por Kreimerman, luego de un acuerdo previo a la interna del gobierno con el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa.
                                                   Aquellos puntos que permanecen en el texto hacen referencia a aspectos generalistas. Los pasajes eliminados instalaban un conjunto de restricciones que limitaban los contenidos y la elaboración de mensajes, según había advertido al Parlamento la Asocicación Uruguaya de Agencias de Publicidad (Audap).
     Por ejemplo, fue suprimido el literal que prohibía la aparición de “figuras, muñecas y similares” en “la publicidad de productos de especial interés para niños”. También se prohibía realizar publicidades con “entidades relacionadas con los programas infantiles”. 
Otro de los puntos también eliminados cuestionaba los mensajes que hacían explícito el precio del producto. Según el articulado, quienes incumplieran con esas normas serían objeto de sanciones. Pero, tras las quejas de empresarios y publicistas, las restricciones no estarán en el texto final. 
                                            Varela dijo que “lo que se hizo fue simplificar la redacción a los efectos de evitar confusión en su aplicación”. “Lo que se ha intentado siempre es ajustar mucho para que no haya niveles de discrecionalidad en la aplicación ni en el control”, agregó.
                                                Otro de los siete puntos suprimidos hacía referencia a un conjunto de valores que deberían tener los mensajes. “No puede comprometer valores sociales: por ejemplo, dar la impresión de que la posesión, uso o consumo de un producto concederá al niño, niña o adolescente ventajas físicas, sociales o psicológicas sobre otros, o que no poseer, usar o consumir dicho producto pueda tener el efecto deseado”, señalaba el antiguo texto.
                                                   También se prohibía “promover roles estereotipados”. Varela explicó que “se consideró que ‘estereotipados’ era un concepto que podía tener un nivel de vaguedad que podría dar lugar a varias interpretaciones”.
                                                         En tanto, los tres primeros puntos permanecen tal como estaban. Esos pasajes, que ponen un marco general a la publicidad infantil, exigen “no incitar directamente a los niños, niñas y adolescentes a la compra de productos o servicios aprovechando su inexperiencia”, según el primer literal. El tercer punto impide presentar los mensajes “de una manera que se aproveche la lealtad de los niños”.

En tanto, fue agregado que la publicidad “no deberá discriminar”.
                                                      Además acuerdan otros cambios Legisladores acordaron con el gobierno realizar modificaciones al proyecto de Ley de medios, uno de cuyos cambios se refiere a quitar al futuro Consejo de Comunicación Audiovisual -un organismo que regulará y controlará a los medios audiovisuales-, de la orbita de Presidencia.
                                       Dicho Consejo deberá informar y se relaciona con el Ministerio de Industria, por lo que tendrá control parlamentario.
También se establece que el Senado, con el voto de dos tercios de sus componentes, designará a cuatro de los cinco directores del Consejo.
                                          El ministro de Industria, Roberto Kreimerman, aseguró que se mantiene, en la propuesta original, la “restricción para emitir imágenes y escenas violentas dentro del horario de protección a los menores.
De todas maneras, los informativos de televisión “podrán emitir este tipo de contenido violento, si se justifica por la relevancia de la noticia, aunque antes deberán anunciar a los televidentes con una ‘leyenda’ en pantalla”, explicó Kreimerman.
                                               El secretario de Estado también comentó que el porcentaje de producción nacional obligatoria “irá en aumento de forma gradual”.
  
Nos acompañaron
 con la música:

jueves, 26 de septiembre de 2013

Los Periféricos miércoles 25 de setiembre


                              Mujica estuvo en Nueva York con el empresario George Soros, un peso pesado de la economía mundial.
                         uno de los personajes más controvertidos de las finanzas globales. Es conocido, entre otras cosas, por ser accionista de la semillera estadounidense Monsanto y por financiar organizaciones que promueven la legalización de la marihuana. El especulador financiero se guía por los conceptos de “sociedades abiertas” y “falacias fértiles”, a las que define como “construcciones defectuosas con efectos inicialmente beneficiosos”. También critica las contradicciones de un sistema capitalista global, siendo a la vez uno de sus principales beneficiarios.
Soros tiene 83 años, una larga carrera y una aun más larga fortuna. Nació en Budapest (Hungría) como György Schwartz, en el seno de una familia de judíos de la alta burguesía que cambió su apellido debido al antisemitismo.
                               Con 39 años, en 1969, creó uno de los primeros fondos de cobertura, cuyo rendimiento es desde esa fecha de 20% anual en promedio. Esta decisión, junto con la de apostar en contra de la libra esterlina en 1992, llevaron a que su fortuna neta se valore en 22.000 millones de dólares (casi la mitad del Producto Interno Bruto [PIB] de Uruguay en 2012), de acuerdo a la revista Forbes de setiembre de 2011.

                                 El 16 de setiembre de 1992 (fecha luego apodada como el “miércoles negro”) Soros encontró una oportunidad y vendió de golpe 10.000 millones de libras esterlinas. Esta operación condujo al gobierno británico a devaluar y retirar esa moneda del Mecanismo Europeo de Cambio ya que no pudo mantenerla por encima del límite inferior acordado. El costo para la sociedad inglesa se estimó en 3.300 millones de dólares, pero para Soros significó una ganancia de más de 1.000 millones por la venta de libras esterlinas a corto plazo.
                                   En esta línea, la estrategia de Soros se centra en el concepto de “reflexividad” y una filosofía de inversión según la cual, lejos de ser eficientes, los mercados muchas veces se equivocan. El especulador financiero, cuya premisa es “encuentra una tendencia cuya premisa sea falsa, y apuesta tu dinero contra ella”, sostiene que se debe sacar provecho de esas situaciones eliminando el ruido o las distorsiones,comprando o vendiendo según la ocasión.

 Por otro lado, y como buen seguidor de Popper, Soros apuesta a una “sociedad abierta”, término que introdujo el filósofo Henri Bergson y que Popper retomó para describir el sistema político en el cual los líderes políticos o el gobierno son reemplazados sin necesidad de violencia o derramamiento de sangre y en el que los individuos tienen la necesidad de tomar decisiones personales
                                     En base a estos principios el empresario fundó en 1973 la Soros Fund Management, que administra seis fondos de cobertura con un total de inversiones de más de 70.000 millones de dólares, y 20 años después la Open Society Fundations, que dona cifras millonarias a campañas de promoción de los valores de las “sociedades abiertas”. También es miembro del consejo directivo del Council on Foreign Relations, una organización estadounidense fundada en 1921 y dedicada a la política exterior.

                                      El coordinador de Regulación Responsable, Sebastián Valdomir, explicó a Montevideo Portal que desde la organización “no le hacen los mandados a Monsanto”. Por otra parte agregó que “el poder de este tipo de empresas es objetivo” y que “ningún Estado está vacunado contra el poder de las transnacionales”.
Los argumentos manejados por Soros a favor de la despenalización de la marihuana están en línea con los valores de las “sociedades abiertas”: hacer del consumo de drogas un tema privado para desentender a los Estados del cuidado que debe procurar a los adictos. ”.

                           El conocido financista le dijo a Mujica que ha estado siguiendo con atención todo el proceso que llevó adelante Uruguay para legalizar la marihuana. Además se puso “a disposición” para colaborar mediante la discusión publicitaria y con programas educativos en el combate al narcotráfico. El presidente le manifestó su idea de que con la legalización de la marihuana Uruguay será una especie de laboratorio, y Soros coincidió con el planteo. Dijo que el ejemplo uruguayo junto con el de algunos estados de Estados Unidos como Colorado y Washington, son objeto de mucha atención para el mundo.“Somos conscientes de que Uruguay va a ser un laboratorio y si la experiencia resulta exitosa puede servir al mundo. Todo el mundo los va a estar mirando”, manifestó Soros al presidente según transmitieron desde Presidencia. Foto: AFP

                                                                                Todo preso es político
                                               En esta oportunidad nuestro presidente dijo, una vez más, que los uruguayos somos cada vez menos solidarios, que ya nadie ayuda al vecino a levantar el techo de su casa, que el consumismo es un monstruo grande y pisa fuerte y nos quita el tiempo para hacer lo que nos gusta, que hay “círculos de clase media intelectual” que se llenan la boca hablando de compañerismo y no son capaces de donar quinientos pesos o de dedicar un par de horas a preparar un balde de mezcla (palabras más, palabras menos).
                                         Evidentemente, cada una de esas afirmaciones es arbitraria e incluso mentirosa. Los uruguayos suelen responder a los llamados de solidaridad cuando las papas queman, lo más probable es que la mayoría ayude al vecino si se le cae el techo (aunque sería bueno admitir que pocos levantan el techo de su propia casa en las ciudades, en donde más bien uno vive donde puede y no donde quiere, y donde se suelen ocupar viviendas que ya vienen con el techo puesto), el consumismo es la gallina de los huevos de oro que el propio gobierno estimula descaradamente (basta ver las campañas de Antel dirigidas a los niños) y la famosa “clase media intelectual” está constituida, en el planeta Mujica, por los trabajadores sindicalizados, esos haraganes demandantes de verba florida.
    La primera pregunta que uno se hace al escucharlo es ¿de qué habla? (no porque no sea claro, sino porque se repite, porque disparatea sin sonrojarse, porque machaca con sus estribillos aunque no tenga razón ni argumentos serios), pero más bien cabría preguntarse para quién y para qué habla. Algunos sostienen, y no les falta razón, que la estrategia de incontinencia verbal de Mujica le ha deparado más beneficios que problemas. Que su popularidad es altísima, que nunca un presidente uruguayo fue tan reconocido en el exterior y que ha logrado instalar como temas de agenda las cosas más descabelladas mediante el recurso de hablar de ellas o anunciarlas como proyecto. Es verdad, pero es la misma verdad de la Coca-Cola: sí, es la bebida más popular, es conocida en todo el mundo, seguramente reporta ganancias exorbitantes a sus accionistas, pero no deja de ser una gaseosa azucarada sin valor nutricional.
                    

                    Sin embargo, el recurso verborrágico, avasallante y cantinflesco que cultiva Mujica no deja de ser metáfora o signo de cierto despliegue enfático de los gobiernos frenteamplistas. Un despliegue que, lamentablemente, no consigue socavar la dura roca en la que está apoyado el verdadero poder en nuestro país, y probablemente en el mundo. En estos días se dieron a conocer cifras impactantes sobre los avances que Uruguay ha hecho en materia de derechos humanos. Desde el punto de vista institucional, nunca fuimos tan pródigos. En estos últimos años se crearon el Departamento 20, el Ministerio de Desarrollo Social, la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia, la Institución Nacional de Derechos Humanos, se instalaron oficinas de Derechos Humanos en varios ministerios, se le dio amplio respaldo al comisionado parlamentario para las cárceles, se puso una unidad auxiliar en delitos de lesa humanidad en el Ministerio del Interior, se firmaron tratados, se aprobaron leyes y se promovieron acciones afirmativas.
                                          El asunto de los derechos humanos es un tema, qué duda cabe, de la agenda pública. Pero ya se sabe que entre la ley y la vida suele haber desfasajes. En estos mismos años murieron doce presos quemados en Rocha (sesenta personas, incluyéndolos, murieron como consecuencia de su situación de encarcelamiento desde 2009 hasta la fecha, según Álvaro Garcé), se suceden las denuncias por abusos policiales, se instalan las prácticas represivas contra la población civil y se mantiene una actitud tolerante con un sistema de Justicia que muestra, en sus escalones más altos, niveles de arbitrariedad y complicidad con los violadores de derechos humanos francamente escandalosos.
                                                              El martes se supo que el  fiscal Gustavo Zubía, el Harvey Dent uruguayo, solicitó el procesamiento de varios dirigentes políticos por los hechos ocurridos en la sede de la Suprema Corte de Justicia el día de la manifestación en solidaridad con la jueza Mariana Mota. Pocos días atrás, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, se excusó en las diferencias entre Uruguay de 1968 y el de hoy para explicar que las formas de lucha que se justificaban entonces no tienen justificación actualmente. Y de ese razonamiento se desprende que la represión contra las formas de lucha injustificables es legítima, porque se da en el marco de la defensa de un buen gobierno al que sólo los que tienen mala voluntad pueden querer ensuciar.

                                                 En medio de estas contradicciones, entonces, es todavía más necesario preguntarse para quién habla Mujica. ¿Se puede hablar en olor de santidad en medio del chiquero? Sí, evidentemente. Las verdades sociales se van construyendo en el discurso, y en buena medida terminan por imponerse si no hay verdades contrahegemónicas que les opongan resistencia. Pero así y todo da la impresión de que el presidente habla menos para los que lo escuchan hoy y acá (aunque tampoco es para despreciar a esa enorme masa de seguidores ávidos de una palabra iluminada y sincera) que para los que puedan escucharlo en el futuro (y en el exterior, porque el prestigio internacional siempre garpa). Como hicieron todos los próceres a lo largo del proceso de construcción de las naciones americanas, Mujica habla para la Historia.
                                        Algún día sus palabras serán estampadas en pósters y camisetas, se grabarán en mármol como las frases de Artigas y serán recitadas por los niños en las escuelas (y, con un poco de suerte, alguna aspirante a reina de belleza podrá citar a un presidente uruguayo cuando le pregunten a quién admira). Y pocos recordarán que al mismo tiempo que sonaban esas palabras había dirigentes políticos enjuiciados, presos comunes calcinados en sus celdas, trabajadores tratados como adversarios y grandes explotadores reconocidos como filántropos.
                                                                                                                 SOLEDAD PLATERO
La promiscuidad femenina podría asegurar hijos más sanos
Según un reciente estudio, dejar que la naturaleza femenina escoja entre varias espermas para ser fecundada, mejoraría genéticamente a la descendencia. Sin embargo, y aunque aún esto no está probado en humanos, socialmente se sigue condenando la permisividad sexual en mujeres.
                       ¿Qué pasaría si expertos aseguraran que la promiscuidad femenina asegura que la especie sea más saludable? Fue después de estudiar el comportamiento al reproducirse de pollos salvajes, que, se cree, son ancestros de los domésticos que se conocen habitualmente, que investigadores de varias universidades llegaron a la conclusión que mientras más las hembras se apareaban con machos, mejoraba la calidad de su descendencia.
                          El estudio, publicado el 3 de septiembre pasado en el periódico Proceedings of the Royal Society B, llamó la atención luego de que el profesor de la Universidad de Anglia del Este, David S. Richardson, comentó que estos hallazgos podían eventualmente aplicarse a otros animales, incluso a humanos.
Asimismo, explicó que aunque la mirada hacia una sexualidad más libre se ha hecho más común a lo largo de los años, aún parece no aceptarse del todo socialmente. “Cosas como el sexo casual, sexo en grupo, y con múltiples parejas siguen estando estigmatizadas por la mayoría”, señaló.
  “Nuestra investigación ha demostrado que las hembras no necesitan escoger entre hombres para tener crías más saludables. Más bien, al aparearse con varios machos, permiten que su mecanismo de elección interno favorezca los espermatozoides genéticamente diferentes (a ellas)”, lo que haría la descendencia más fuerte ante las enfermedades, comentó.
“Este caso se podría dar en otros animales, incluyendo humanos. Sin embargo, comprobar esto en la práctica entre mamíferos sería muy difícil, y obviamente imposible en humanos, por razones éticas”.
                         La investigación, en la que participaron científicos de las universidades de Oxford, Estocolmo y Linköping (al sur de Suecia), compararon lo que sucedía genéticamente con las nuevas crías de los pollos, comparando su forma natural de reproducirse con la inseminación artificial.
Para ellos, además de haber señales que capta la hembra, como el olor del macho, para escoger sexualmente, existe un mecanismo interno que hace naturalmente otra selección –esta vez, post cópula y que se conoce desde la década de los 80 como “Elección Femenina Críptica“- en medio de la competencia espermática que habría, en el caso de aparearse con varios

                               Si bien la promiscuidad parece ser beneficiosa en pollos -y aún no se aclara si lo sería también para humanos-, cabe mencionar otro estudio dado a conocer en junio de este año, en el Journal of Social and Personal Relationships, y que aclara de antemano que al menos socialmente, las mujeres por más permisivas sexualmente que sean, no quieren amigas de la misma moral al lado suyo.
                                   Basándose en investigaciones que ya señalaban que hombres no ven con muy buenos ojos a sus parejas ocasionales, cuando éstas son promiscuas, se consultó a 751 adultos jóvenes para saber su opinión acerca del sexo recreativo y de casos hipotéticos entre hombres y mujeres.
                                       Fue así como el estudio, realizado por la Universidad Cornell, concluyó que fueron las mujeres las que veían más negativamente a otras de su género, en cuanto a conductas promiscuas, por mucho que en su historia personal la permisividad sexual fuera aceptada y admitida.
                                   “Estudio tras estudio ha descubierto que las mujeres permisivas sexualmente son discriminadas por posibles parejas sentimentales, y ahora, también por potenciales amigas del mismo sexo”, dijo a Science Omega, una de las autoras de la investigación, Zhana Vrangalova.
    Ovejas Negras repudia dichos de Fernández Huidobro
                              El pasado viernes, la revista Caras y Caretas publicó una entrevista al ministro de Defensa Nacional en donde aseguró que la izquierda "está discutiendo la nueva agenda de derechos, que los homosexuales se puedan casar y cosas así. ¡Dejate de joder, hermano!". El colectivo que milita por derechos LGTB manifestó su rechazo.Ovejas Negras repudia dichos de Fernández Huidobro
                                 Siguiendo con la respuesta, Huidobro dijo que “esa agenda la hacen Estados Unidos y la socialdemocracia europea, que inventaron ese radicalismo con las mujeres, los homosexuales, esto y aquello para no hablar de lo que importa realmente”.
                                 Respecto a esto, el Colectivo Ovejas Negras “declara su profundo repudio ante las declaraciones del ministro de Defensa
Agregan que “el ministro plantea una falsa oposición entre estos derechos y la lucha de clases, pero el combate a la pobreza –por más justo que sea- no ataca las raíces de la discriminación. La homofobia, lesbofobia y transfobia, al igual que la violencia de género, reafirman las barreras socioeconómicas.  
                                        Lamentamos profundamente estas afirmaciones arcaicas, llenas de desprecio por el trabajo colectivo de los movimientos sociales, que emergen sin dudas de una forma de ver el mundo machista y homofóbica”.
El comunicado finaliza diciendo “nos parece preocupante que esta sea la persona que conduce un ministerio de tal relevancia. Sepa el Sr. ministro, y aquellas personas que con él concuerden, que los integrantes de esta organización de la sociedad civil no se detendrán en su esfuerzo continuo por la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y diversa y que, a la hora de ejercer nuestro derecho al voto, no olvidaremos sus palabras”.

Nos acompañaron con la música :



viernes, 20 de septiembre de 2013

Los Periféricos Miércoles 18 de Septiembre 2013

                                        HABLO PORQUE TENGO BOCA
                                          Una de las cosas a las que nos hemos acostumbrado desde que la información circula velozmente y sin filtros es a escuchar a cualquiera mandando fruta. Así, una pamplina dicha por una vedetonga, el exabrupto de un legislador en una sesión de la Cámara, una palabrota soltada por un jerarca cerca de un micrófono pueden transformarse, en cuestión de minutos, en el tema que ocupará a los medios de comunicación durante un par de días. Después la cosa pasa y se vuelve a hablar de los temas de siempre: la inseguridad, los paros de la enseñanza, lo loco que está el tiempo. Pocas veces hacemos el ejercicio de ir más allá de los aspectos pintorescos o anecdóticos de esas intervenciones para tratar de desnudar lo que hay de ideológico en ellas.
                                          En las últimas semanas dos actores principales de nuestro universo mediático dieron pasto a las fieras haciendo uso de su sagrado derecho a hablar porque tienen boca y porque siempre algún entusiasta con micrófono les anda revoloteando cerca. Hace apenas unos días, y desde los micrófonos de Radio Rural, se pudo escuchar a la princesa gaucha, la inefable Laetitia D’Arenberg, advirtiendo a quien quisiera escucharla que los ricos pueden cansarse de tener que soportar el peso de los impuestos y que si los presionan mucho “se van a ir a la mierda”. Chocolate por la noticia. Basta ver la rapidez con la que Gerard Depardieu armó las valijas y se mandó a mudar de Francia para no tener que cumplir con el fisco. Los ricos (Laetitia habla así, con esa franqueza encantadora y brutal; ella dice “los ricos” y “los pobres”) no quieren pagar impuestos, no quieren gastar mucho en salarios, no quieren tener obligaciones con la seguridad social y no quieren que los anden perturbando con controles, inspecciones ni restricciones de ningún tipo. Ellos no quieren molestar a nadie, pero tampoco quieren ser molestados. Al fin y al cabo, lo único que pretenden es invertir su platita del modo más rendidor. Humanamente los entiendo, diría Mujica.
                                       Lo insólito, sin embargo, es que haya tanta coincidencia entre las opiniones de nuestra aristócrata preferida y las de nuestro presidente. Ambos son, diríamos, gauchos por elección. Les gusta la materialidad rotunda de la tarea del campo, la contundencia de los litros de leche, las toneladas de carne, los cientos de miles de lechugas. Son del tipo “pensar menos y hacer más” y muestran un desprecio constante y sostenido por quienes ponen palos en las ruedas. Parecen genuinamente convencidos de que la riqueza es el triunfo de la voluntad y de que basta remangarse y encarar para que se le multipliquen a uno en los bolsillos los panes y los peces.
           En lo que se ofreció como una segunda parte de los famosos “Coloquios” publicados antes de las elecciones, Mujica conversó con el periodista Alfredo García (Voces) mientras compartían un ron en la cocina de la chacra. Pepe atendió a todo el mundo (los dos párrafos en los que aludió a Astori motivaron una dolida y extensa respuesta de Esteban Valenti, asesor de campaña del vicepresidente) y dejó caer unas cuantas de esas verdades que son el basamento profundo de su forma de pensar: la celebración del hombre que se hace a sí mismo por fuera de los circuitos educativos formales, la incapacidad de gestión de los trabajadores, la necesidad de tener una enseñanza a la medida de las necesidades de mano de obra de los empresarios.                                      Pepe entiende, como Laetitia, que los ricos invierten porque quieren ganar, y que está bien que así sea, porque no son bobos. Y que si les complicamos mucho la cosa se van a ir, porque lo lógico es que quieran estar en donde puedan ganar más. “Y a Harvard hay que manejarla, eso lo aprendí de los empresarios”, dice, y cuenta la historia de un señor poderoso (“manejaba un imperio”) que subía en su camioneta a varios ingenieros para que le dieran charla mientras él manejaba, así aprovechaba el viaje. ¿Para qué perder el tiempo estudiando durante años, leyendo, pensando, si uno puede tener a su disposición a los profesionales que necesita y ponerlos a disertar en los tiempos muertos? El rico no es rico porque sí: es rico porque es vivo y sabe aprovechar su tiempo y el de los demás. Tal vez por eso los trabajadores nunca van a llegar a nada: porque cargan la desventaja de una “subordinación histórica” que les impide ser dirigentes de empresa innovadores y decididos. Son útiles, sí, pero no pueden conducirnos al desarrollo.
                                 

    Entre Pepe y Laetitia hay muchas más semejanzas que diferencias. Ambos sostienen que los ricos tienen que ayudar a los pobres, pero no a costa de dejar de ser ricos, porque el impulso de ganar y ganar (en una época se le daba a ese impulso el nombre de codicia) es lo que asegura el desarrollo. Ambos saben que a los ricos no hay que asustarlos porque se van a la mierda, y también saben que la mejor manera de contar con ellos es permitirles jugar el juego de la caridad, que ahora se llama “responsabilidad social empresarial”. Si no fuera porque la honestidad ideológica de este pensamiento conservador y reaccionario es indiscutible, hasta se podría hablar de cinismo.
                ** Soledad Platero. Publicado en Caras y Caretas el viernes 13 de setiembre 2013

         LA DELINCUENCIA EN EL URUGUAY

       La izquierda uruguaya parte de un axioma parcialmente cierto: las causas de la delincuencia son sociales y es la pobreza la que genera el delito.
                                   De allí saca una conclusión falsa: si disminuye la pobreza, disminuirá la delincuencia. Ese es el error por el que la izquierda ve que la realidad se le escapa de las manos, por el que la inseguridad pública la desborda.
                                    La relación pobreza (material) - delincuencia no es directa. En el medio está el factor "marginalidad cultural". Por no tomar eso en cuenta, la izquierda está enunciando un discurso vacío, que no da cuenta de la realidad, que no convence y que a breve plazo traerá consecuencias muy penosas.
                                 La pobreza es falta de recursos materiales y es relativamente fácil solucionarla.
La marginalidad cultural es mucho más compleja. Significa una ruptura con los valores y códigos que rigen la convivencia social, una desidentificación con las pautas de vida que posibilitan esa convivencia. En origen es fruto de la pobreza, pero, una vez establecida, ya no se soluciona con dinero ni con beneficios materiales. Al contrario, el dinero y los beneficios materiales gratuitos pueden consolidarla.
                                 Al que ha perdido los hábitos de trabajo y los códigos de solidaridad con la familia y los vecinos, al que asume que es suyo todo aquello de lo que puede apoderarse y que el que da es un 'gil' y el que recibe un 'vivo', de nada sirve darle dinero ni ofrecerle trabajo, construirle casa o regalarle comida. Aprovechará esos beneficios (salvo el trabajo) con la misma naturalidad con que antes aceptaba no tenerlos, pero en su cabeza seguirá estando al margen. Seguirá creyendo que recibe porque es vivo, o porque tiene derecho, y que nada le debe a la sociedad que le da ni a nadie".
                                     Está claro que la marginalidad cultural es un fenómeno multicausal que excede en mucho la aplicación de políticas asistencialistas. Pero no es menos cierto que éstas, combinadas con un sistema de educación pública en estruendosa decadencia, están consolidando nuevos parámetros socioculturales que convierten a nuestro país de clase media en un triste recuerdo.
                                  Ya existía en el Uruguay una cierta desconfianza al emprendimiento personal, a esa vocación de arriesgarlo todo en pos de una idea de crecimiento individual, propia de la mentalidad anglosajona. El país de clase media era el del empleíto público, pobre pero seguro, el del menosprecio al inmigrante gallego que había amasado una fortuna dejando la vida detrás de un mostrador, el del "no te metás", el de "mirá el auto que se compró, a quién le habrá afanado", etcétera.
                                  Muchas letras de tango dan cuenta de esa filosofía retardataria: "No vayas al puerto, te pueden tentar / Hay mucho laburo, te rompés el lomo / y no es de hombre pierna ir a trabajar".
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                     Sólo recuerdo una época del Uruguay reciente en que esa forma de ver la vida dio algún paso atrás: la sitúo en el período de auge económico de los años 90, más exactamente entre 1991 y 1998, años en que se liberó la economía todo lo que fue posible, y quedó para la historia la ingeniosa frase del presidente Lacalle sobre los empleados públicos: "Ellos hacen como que trabajan y yo hago como que les pago".
                                      La crisis que se inició en el 99 y desangró al país hasta el 2002, echó por tierra aquella autoconfianza. La pobreza creció sustancialmente y cobrar un sueldo del estado volvió a ser un ideal de vida, lo que quedó demostrado por las decenas de miles de personas que se presentaron a cada concurso por puestos en la Intendencia montevideana y los entes.
                                           Muchos discrepan con la hipótesis porque entienden que la vulnerabilidad social era de tal magnitud, que no había otro remedio que apelar a prácticas asistencialistas. No opino lo mismo. 
El inmenso presupuesto destinado por el entonces ministro Astori al primer plan de emergencia -si mal no recuerdo era de 300 millones de dólares - perfectamente se podría haber invertido en obra pública, para dar a los pobres fuentes de trabajo genuinas, en lugar de una limosna graciosa. Limosna que formateó la personalidad de muchos, empujándolos a ampliarla cuidando coches, limpiando vidrios en los semáforos, peseteando gente por la calle, rapiñando...
                                       que es políticamente muy incorrecto comparar a los limpiavidrios callejeros con los rapiñeros, pero hay que entender que el sustrato conceptual de ambas actividades es el mismo.
Son personas sin proyecto de vida, sin fundamentos éticos de convivencia, que están acostumbrados a que la sociedad los mantenga. Los beneficiarios perfectos de la lógica asistencialista. 
                                  Hay una lectura clasista detrás de este engendro, muy propia de sectores minoritarios de la izquierda que crecen en influencia política, aunque no en votos: que el estado le saque recursos a los que trabajan, para dárselos a los que no lo hacen. Los aportantes ofrecerían esos recursos encantados de la vida, si vieran que a quienes los reciben se los encauza en caminos de 
educación y trabajo. Pero en cambio, doblegados por el IRPF y el IVA del 22 por ciento, comprueban que esos dineros sólo sirven para fortalecer aun más una marginalidad cultural como nunca padeció el país en toda su historia.
                              Un siglo atrás, Florencio Sánchez nos mostraba la ilusión de los inmigrantes pobres de que su segunda generación ascendiera socialmente. El ideal de "M'hijo el dotor", cien años después, se convirtió en el de "M'hijo el inorante".
                            Los chicos que limpian parabrisas en las esquinas lo dicen bien claro: es mucho más divertido que ir al liceo. Toman aire, no tienen horario, están con amigos, hasta ganan buena plata. 
Para colmo, ven por televisión como la persona que ocupa por voto popular la presidencia de la República se autodefine como "un viejo ignorante". ¿Quién detiene toda esta locura? 
Dr. Hoenir Sarthou

¿DE QUIÉN SE RÍEN?



   Algo siempre me llamó la atención del humor uruguayo. Más bien, del considerado “humor inteligente”, aquello que se distancia de la grasada espantosa de ex-carnavaleros pasados de peso, pelados pelirrojos a los que pasados los 50 años les sigue pareciendo graciosa la caca (no los culpo) o políticos fracasados que se reconvierten en payasos con moraleja. Hablo del humor de la clase media, de los universitarios montevideanos.
                                     Si bien no están solos en esta categoría, me voy a referir a Darwin Desbocatti y al Cuarteto de Nos. Uno, comentarista radial de noticias y columnista de Búsqueda, y los otros, una banda de pop que pasó de ser rara a decir que es rara, son productos bien distintos, pero dos cosas los unen. La primera y obvia, es que son de buena calidad. Yo los disfruto y es evidente que en su trabajo hay ingenio y oficio. La segunda, es su recurrente uso (en el caso del el Cuarteto, por lo menos hasta el disco “Raro” humor negro, la parodia, la provocación y la burla, nunca exentas de crueldad.
                                        Lo que me causa problemas no es esa crueldad en sí, sino su significado. Todos podemos estar de acuerdo en que “No somos latinos” es una burla a la cultura popular izquierdista, a la ritualización y cristalización de las consignas de los ’60, a las apropiaciones hipócritas y hasta ridículas de la naturaleza indígena de América Latina y a la creación en Miami de una cultura latinoamericana tan homogénea como artificial. Ahora, la canción no se agota allí. Dice, por ejemplo, “tengo más en común con un rumano que con un cholo boliviano” y “yo me crié en la Suiza del sur”. ¿Esto también es una parodia, ahora de las ínfulas europeas del Uruguay? ¿O es una reafirmación, una participación en esas ínfulas? ¿Se crió Roberto Musso (en los ’60) en la Suiza del Sur?
Para mi generación de rockeritos que se sentían especiales por ir al Pilsen Rock y fumar porro, esta canción era un grito de guerra contra “los cumbieros”, un himno generacional para los que surfeamos la ola del rock nacional post-crisis. Hoy lo vuelvo a escuchar y siento algo de vergüenza, primero que nada de mi mismo, por participar del odio a “los cumbieros”, que en realidad eran los planchas, que en realidad eran los pobres, que por ser pensados como “latinos”, el odio a ellos se configuraba como un clasismo racista que anticipó a la verdadera explosión de odio racial y de clase que acompañó al creciemiento de “la inseguridad”. Pero en segundo lugar sentí algo de vergüenza por la canción en sí, que todavía no termino de estar seguro de si es una parodia al delirio primermundista de los ’90 o parte de el. Quizás es las dos cosas, y seguramente no importe.



                                             Algo parecido ocurre con Darwin Desbocatti. Sobre él siempre me pregunto si parodia a un viejo de mierda que cree que su mala leche (de, por ejemplo, pasar media hora burlándose de alguien por gordo o del lenguaje inclusivo, o quejándose de los sindicatos) es “políticamente incorrecta”, o si efectivamente es uno.
                                          Cabe preguntarse si Darwin es, queriéndolo o no, más que una burla al sentido común reaccionario y pelotudo, su mejor representante: la voz que puede decirlo en público sin recibir las críticas que recibiría si lo dijera “en serio”, escuchando cada quien lo que quiere escuchar. Los progres podemos reirnos con el bufón que representa el sentido común, mientras los demás pueden sentirse representados por alguien que “canta la justa”.
                                          Alguna vez leí, en una entrevista que se le realizara, al propio Tanco consternado por cómo se lo tomaba en serio. Él mismo se esforzaba en aclarar que todo era un chiste. El problema es que efectivamente se lo toma en serio, en parte gracias a sus momentos de genuina brillantez (satírica y analítica) y en parte porque después de años escuchando esa voz deformada nos acostumbramos a ella y nos olvidamos que es un personaje. Si Jon Stewart es nombrado por las encuestas estadounidenses como el informativista más confiable, no es ninguna sorpresa que Darwin Desbocatti sea el analista político más tomado en serio, sobre todo dada la cantidad de fruta que tiramos los analistas serios en los medios de comunicación.

           No hay por qué responder estas preguntas, pero si el humor tiene supuestamente el fin noble de ridiculizar a los poderosos realmente cuesta pensar que los indios bolivianos o una gorda sean el mejor blanco para la parodia. Da para preguntarse, a veces, cual es la diferencia del “humor inteligente” con cualquier bully que agarra de punto a alguien en los pasillos de un liceo, o con un empresario que se queja de los impuestos y de que los maestros no trabajan.
                                      También es cierto que después de ocho años de gobiernos de izquierda, y a quizás cincuenta años de la imposición de una (ahora moribunda) hegemonía cultural de izquierda, se hace difícil designar a “los poderosos”, especialmente dadas las cada vez más frecuentes campañas de concientización y de acción estatales que transforman la moralina progre en razón de Estado.
                                     Al mismo tiempo, los que uno se imagina como los verdaderos poderosos -las empresas trasnacionales, por ejemplo- se presentan como intervenciones abstractas sin cara y sin historia, tan difíciles de parodiar como de hacer aparecer como sujetos políticos con los que antagonizar.


                                     No busco en absoluto sugerir una censura “políticamente correcta”, pero sí pensar en qué hacen estos artistas (más allá de lo que quieran o busquen hacer) y qué efectos tienen en las maneras cómo se piensa y se representa lo social. Es que la libertad de expresión no exime de pensar antes de hablar, especialmente porque la (necesaria) barrera que impide que el humor pueda ser criticado como si fuera un discurso serio no impide que cause efectos jodidos, por ejemplo, de naturalización de desigualdades o de cristalización del sentido común del que supuestamente se burla.
                                                                                  ** Gabriel Delacoste Griñón

Nos acompañaron con la música :